martes, 23 de junio de 2009

SITIOS ARQUEOLOGICOS DE LA ZONA SUR GRANDE DE LA PROVINCIA DE YAUYOS

Por: Manuel Madueño Ramos

“Estamos hasta las patas en educación. Todo lo que se enseña de historia en los colegios no sirve. Sólo en la universidad se aprende la verdadera historia”. Dra. María Rostworowsky.

Los “Yauyos”, fue una de las etnias más antiguas del departamento de Lima, con un maravilloso pasado todavía no han estudiado por: historiadores, arqueólogos, etnólogos y antropólogos. Su historia es una de las más sugerentes y diríamos hasta paradigmática del mundo andino, no obstante encontrarse a 300 kms de la capital. El río Cañete nace en la laguna de Ticllacocha a 4800 msnm, dentro de la jurisdicción de la provincia; el caudal de sus aguas no disminuye durante todo el año; en sus márgenes se desarrollaron culturas: los señoríos de Cuismanco (Lunahuaná) y Guarco (Cañete). Vivieron siglos de gloriosa autonomía, no fueron conquistados por el Imperio hegemónico de Chavín ni del Imperio Wari, sólo inclinó la cerviz ante las fuerzas incaicas. Sus dominios se extendieron por los pueblos de Huarochirí, Canta, Cajatambo, Oyón llegando hasta las márgenes del río Huarmey, departamento de Ancash.

Arqueológicamente ha sido poco estudiado el territorio, a pesar de hallarse cientos de ruinas milenarias de épocas pre- inkas e inkas en buen estado de conservación: fortalezas, murallas y galerías, edificios de aspecto rústico y salvaje pero no desagrada a la vista, canales de irrigación, chullpas, hermosas andenerías, muchos de ellos todavía al servicio del hombre. Otros abandonados como los que se encuentra en la jurisdicción de Huangáscar, Shuquiak (Apuri), caminos inkas que saliendo del curacazgo de Guarco, sigue paralelo a la carretera Cañete- Yauyos, orillando cerros y quebradas para no inutilizar terrenos de cultivo. El Capac Ñam llega al territorio de los Wankas; mientras que el otro camino sigue las márgenes del río “Auquichanka”, uniendo las ciudades de Huancavelica, Ayacucho, Apurímac y el Cuzco con el valle de Lunahuaná, Cañete y Pachacamac.

Los Yauyos, ante una abrumadora precariedad económica y militar, fue una sociedad homogénea y democrática, por eso se explica que no hubo una heroica resistencia ante la invasión imperialista inka. Sin embargo el Dr. José Limonchi, antropólogo, dice que algunas etnias de los Yauyos, se opusieron a la ocupación del príncipe Túpac Yupanqui, quien al mando de 12,000 soldados cruzó la Cordillera Occidental de los Andes, por el Paso de Tuk’tumarkj’a, dirigiéndose a Ñaupahuasi, conminando al hatun curaca a rendirse. La fiera y tenaz resistencia de algunas etnias belicosas de los Yauyos, fueron castigadas brutalmente por los inkas, los ataron de pies y manos y los expulsó de su tierra: un grupo al Callejón de Huaylas y al segundo al cerro Huancas cerca de Jauja donde los cautivos fundaron el pueblo de Yauyos. Los amenazó de muerte si es que tornaran a su tierra. Años después, éstos se unieron con la tribu de los Muquis, formando la etnia de los Muquiyauyo.

Un grupo de estudiosos, están sumergidos de hacer una investigación de los sitios arqueológicos de los distritos de la zona sur de Yauyos. Su estudio va servir para reconstruir nuestra historia y nuestra identidad cultural.

DISTRITO DE AZÁNGARO
SITIO ARQUEOLÓGICO DE “COLCAPITE”.- Este es el nombre primigenio del pueblo de Azángaro. Es posible que sobre las ruinas de este sitio arqueológico se fundó el pueblo, después el actual distrito; entonces podemos decir que en la misma población se hallan templos, adoratorios, estructuras, represas y canales de irrigación de tiempos inmemoriales, que es necesario estudiarlas de manera científica con ayuda de arqueólogos, antropólogos y etnólogos.


SITIO ARQUEOLÓGICO DE “YANAC PUNTA”, “C’ORIPUNTA” Y “CULLCU PUNTA”.- Estas ruinas se encuentran en el anexo de Chauchas, en la montaña de “Cerro Gentilmachay”, a una distancia de 10 km del distrito de Azángaro. En ellas encontramos tumbas funerarias, pequeñas represas de almacenar aguas, canales de regadío, corrales para encerrar auquénidos.


PINTURAS RUPESTRES DE “GENTILMACHAY”.- Es una cueva que se halla en la parte alta del cerro “Gentilmachay”; al pie de un abismo debajo de una gran piedra que sobresale en la ladera del cerro. Para llegar a este lugar se sigue por un camino de herradura casi invisible en medio de idílicos paisajes donde crece la Puya Raimondi, única en la zona sur de Yauyos. Se camina recibiendo los fuertes golpes del viento que azota al rostro. Al ingresar a la cueva de los gentiles (seres antiguos), vemos en las paredes dibujos de camélidos, pintados de rojo ocre; estos animales fueron parte de la economía esencial del hombre andino. En los extremos de la cueva, sobresalen cráneos dolicocéfalos, posiblemente de los primeros habitantes de la zona.

SITIO ARQUEOLOGICO DE “ANCAPHUACHANAN”, “PUKACHAJ’A”.- Estas ruinas existen, pero nuestras autoridades y los maestros no le dan el verdadero valor que se merece, porque muchas veces los pobladores que desconocen su importancia histórica destruyen sus estructuras, para construir chozas y corrales de ganado.

EN EL DISTRITO DE VIÑAC
SITIO ARQUEOLÓGICO DE “WIÑACCANCHA”.- Se halla en la cumbre del cerro de su mismo nombre, lugar estratégico donde se asentaron los primeros pobladores de Víñac, posiblemente fueron los Waris quienes los conquistaron entre los años 900 y 1200 d. C, edificaron el adoratorio consagrado a la divinidad de los astros, al agua, a los apus y huamanis, espíritu de los cerros. Construyeron andenes desde “Ayñoccay” en la ribera del río “Auquichanka” hasta la cumbre del cerro donde se halla el sito. Quedan todavía en el cauce del río restos de un puente inka, que comunica con los valles yunga cruzando Huangáscar. En la parte oriental del distrito, está la ruina “Allj’amarca”, casi frente al Sitio arqueológico de “Wankamarca”, de la jurisdicción de Madeán.


SITIO ARQUEOLOGICO DE “PUNKA TAKANA”.- Está en la jurisdicción del anexo de Apurí, distrito de Víñac. Es la ruina más intacta de la zona sur de Yauyos, porque se encuentra en una zona inhóspita, con caminos ásperos y con grandes precipicios, al menor descuido puede aparecer en el fondo de la quebrada. Los primitivos habitantes construyeron las famosas andenerías de “Parpayá” (Frente al distrito de Huangáscar), que los pobladores cultivan en grandes cantidades, cereales, tubérculos y el maíz, alimento principal del hombre andino.


RUINAS DE “PISCOLLAY”.- Es otro lugar arqueológico que se encuentra en el anexo de Apurí, cuyas estructuras están casi completas. Científicamente poco estudiado, pero muy visitado por los buscadores de oro y plata. Ellos llegan el lugar, transportando aparatos detectores de metales, después de algunos días, encontramos hoyos dentro de las ruinas, posiblemente hayan extraído metales precioso, porque no hay un guardián que controle el ingreso de personas con intenciones nada santas. Urge el estudio de un arqueólogo.

EN EL DISTRITO DE CHOCOS
SITIO ARQUEOLÓGICO DE “CHIWIPUNTA”.- Se encuentra entre los límites con los distritos de Chocos y Azángaro, próximo del anexo de Miraflores. Hace más de 40 años se produjo un conflicto entre estas dos comunidades por la propiedad y posesión de este lugar, muy apreciado por sus pastos naturales para sus animales. Lo más importante, es que en la cumbre de la montaña, floreció una cultura pre- inka, que su estudio es urgente para conocer el origen y la idiosincrasia de nuestros pueblos y conocer nuestro hermoso pasado, todavía perdido en la oscuridad del tiempo.


SITIO ARQUEOLÓGICO DE “OLLANCAYPUNTA”.-Ubicada en la meseta de su mismo nombre a más de 3,400 msnm. Su nombre proviene de dos palabras castellanas: Ollancay: ollas y punta, cima de una montaña. En esta propiedad abunda la arcilla a flor de tierra, recurso natural para fabricar objetos de barro. Los naturales fabricaban toda clase de ceramios, principalmente ollas que los intercambiaban con los pueblos cercanos con alimentos y frutas.

EN EL DISTRITO DE MADEAN
SITIO ARQUEOLÓGICO DE “WANKAMARCA”.-Se encuentra al lado oeste de la ciudad, en la parte alta de una cumbre del mismo nombre. Posiblemente fueron construidos por los wankas. Encontramos edificaciones de piedra unidas con argamasa de barro, casas en forma circular, construido en una hectárea de terreno. Todavía queda una pequeña represa cubierta con planchas de piedra donde almacenaba el agua para cualquier emergencia. Estas llegaban en canales de los manantiales que afloraban en las partes altas. Hoy todavía encontramos esos puquiales, pero están desapareciendo por los continuos movimientos sísmicos, trasladándose a otros lugares.


SITIO ARQUEOLÓGICO DE “WARICANCHA”.- Etimológicamente proviene de dos voces: Wari, procedente del reino Wari y cancha: centro poblado. Se encuentra en el anexo de Tayamarca, en la confluencia de dos riachuelos que baja de la Cordillera. Esta zona fue invadida por el imperio Wari, en el siglo IX en su expansión por el centro del Perú. Construyeron en “Waricancha” una serie de andenes, cuyas estructuras son de piedra unidas con argamasa de barro. Es la mejor conservada que otros Sitios Arqueológicos; sus edificaciones están en buen estado de mantenimiento. Sus andenerías se inician desde el cauce del río “Auquichanka”, cultivaban papa, oca, ollucos, mashuas en ambas márgenes del río. Quedan grandes extensiones de terreno cultivados por los pre-inkas que continúa haciéndolo el hombre madeanino.

LAS CHULLPAS DE “WANTAN-NIYOC”.- Se encuentra en una lomada de un caminito que sigue a Veracruz, fundo de Juan Onofre Chinchón Ramos Girón anexo de Ortigal, distrito de Madeán. Hace cincuenta años, existía cuatro pequeñas construcciones de piedra y barro de un metro y diez de altura, con una pequeña puerta de ingreso, hoy sólo queda una en buen estado, el resto fueron desplomándose por la humedad del suelo, por el peso de los años y el descuido de las autoridades que desconocen su importancia. El techo está cubierto por inmensas piedras planas, otras, con dos o más piedras largas, rectangulares todas de dos metros de largo x 20 cm de espesor. En su pared interior hay una hornacina, parece que fueron chullpas o cementerios de antiguos hombres, porque del suelo se desenterraron cráneos, húmeros, tibias, costillas al lado de ciertos utensilios de bronce y ceramios de cocina. ¿Y para qué utilizaron la hornacina? Existe un misterio que descifrar.

EN EL DISTRITO DE HUANGÁSCAR.
SITIO ARQUEOLÓGICO DE “PUKA WASI”.-El sitio arqueológico se ubica en la margen izquierda del río “Auquichanka”, afluente del río Cañete. El sitio se encuentra a 3595 msnm. Para llegar se sigue un camino de herradura desde el pueblo de Huangáscar a tres horas de camino en ascenso. Se halla en un relieve topográfico irregular, sus construcciones se edificaron siguiendo las características del terreno; por el lado sur presenta una gran pendiente y áreas rocosas a excepción al lado noreste donde se encuentra una planicie larga y estrecha.

El sitio presenta murallas naturales construidas entre las rocas de fuerte pendiente y en los lugares donde no hay rocas se construyeron murallas de piedra y barro. “Al interior del sitio arqueológico muy pocos recintos construidos sobre plataformas artificiales. Por el lado oeste encontramos varios muros de contención muy cercana entres sí. Predominan los recintos circulares y semi circulares graduándose irregularmente. Hay muy pocos recintos rectangulares dispuestos a un plan preconcebido. Muchos de los recintos están en mal estado de conservación debido a las actividades ganaderas y a la existencia de arbustos que crece en el interior y exterior de los recintos que impiden una adecuada visión de las estructuras”.(1)

Las arqueólogas los dividen en tres sectores diferentes, teniendo en cuenta la estructura, la orientación y los andenes dedicados a la actividad agrícola. Hay depósitos subterráneos adosados Lo más importante es el primer sector porque en ella está la plaza principal que mide 35 metros de largo. Está en la parte alta, de dicho lugar se domina con la mirada los sitios arqueológicos de Wamani, Wiñaccancha, Punta Takana, Wankamarca y otros.

SITIO ARQUEOLÓFICO DE WAMANI.- Se halla al sur de Puka Wasi., está a 3577 msnm. Los pobladores le entregan ofrendan y licores, para asegurar su protección. “ A medida que ascendemos al norte nos encontramos con recintos culturales que tiene 5 m. de diámetro, con accesos de 60 cm de ancho y los muros de 30 a 40 cm de ancho. Muchos de estos recintos se halla aglutinados y sus estradas se orientan al este. Existe una pileta de 1. 29 de profundidad. Se nota que la técnica constructiva tiene un mejor acabado y una diferencia marcada con respecto a las estructuras y elementos arquitectónicos de las partes cercanas a la muralla principal.

(1) Los sitios arqueológicos de Huangáscar han sido estudiados científicamente y publicados por la arqueóloga Consuelo Gonzáles Madueño.