lunes, 2 de junio de 2008

CON TEMPLO EN RUINAS, VIÑAC SE APRESTA CELEBRAR FIESTA PATRONAL

Por. Manuel Madueño Ramos
Parece inverosímil que feligreses y pueblo en general del distrito de Víñac, se apresten a celebrar la tradicional fiesta en honor al Patrón “Santiago”, sobre un templo en escombros, demolido el 2007, por orden de las Madres Religiosas afincadas desde el mes de marzo en dicha ciudad, en una casa de material no- ble de dos pisos construido por el pueblo en colaboración con residentes viña-quinos en Lima, para enseñe la Religión Católica a nuestros jóvenes estudian-tes. El pretexto de esta innoble acción fue, una de las torres de la iglesia se ha-bía inclinado por efecto del terremoto del 15 de agosto, pero reparable desde todo punto de vista.

Víñac, uno de los distritos más antiguos de la provincia de Yauyos, de-partamento de Lima, ubicado en la zona sur de la provincia, creado por el Ge-neral don José de San Martín, según Decreto Protectoral, el 4 de agosto de 1821, igual que los distritos: Omas, Pampas, Laraos, Yauyos, Chupamarca, Tauripampa, Ayavirí y Huáñec. El General don Mariano Ignacio Prado, por D. S. dado en 1866 hizo que Huangáscar de la provincia de Castrovirei rreyna per- mute con Chupamarca que pertenecía a la provincia de Yauyos. Don Nicolás de Piérola lo ratificó mediante una ley del Congreso el 25 de octubre de 1898.

Sobre este centenario distrito, parece caer la venganza de los apus y hua-manis, porque en el lugar donde se levantó el templo, los inkas construyeron un santuario donde rendía culto a sus dioses, por lo tanto era sagrado. Los españo les con el pretexto de la “extirpación de las idolatrías”, lo destruyeron, no sólo el adoratorio, sino huacas, casas sagradas, quemaron sus dioses y restos de sus antepasados que los guardaban celosamente, sacándolo en procesión, todos los años en noviembre. Y lo reemplazó por el templo cristiano al Patrón “Santia go” para los aborígenes el lugar seguía siendo sagrado, lugar de adoración don de seguían llegando peregrinos de distintos lugares de la zona.

Actualmente no tenemos un templo, para celebrar la Santa Misa, mientras la fiesta al Patrón Santiago se realizará el 25 de julio está ad portas, lo celebran con su herranza tradicional, para el cual la Sra. Norma Saldaña Madueño, Pre-sidenta de la Comisión de Fiesta en coordinación con las autoridades edilicias, políticas, judiciales y educativas ha iniciado la estructuración del Programa Ofi-cial. Con este fin está en plena recolección premios y ofertas, como suele acos-tumbrarse para estos casos: deportes de fútbol y voleibol, con desfiles de estu- diantes de los Centros Educativos de la Zona Sur ¿Pero dónde realizar la santa misa y de qué templo saldrá la imagen del Patrón en procesión?

La programación circulará por todos los pueblos, invitándolos a la fiesta y la colonia viñaquina, se reunirá el día 26 de julio en la Plaza Central, Día de la Actuación Central, y acuerden los mecanismos lícitos para reconstruir el templo que manos extrañas han destrozado. Ese día pidamos al Altísimo Señor que derrame sus bendiciones y perdonemos a los destructores, quizás su ignoran-cia los ha hecho infringir la ley, destruyendo la casa de Dios. Pero que existen culpables, si los hay y sobre ellos debe caer todo el peso de la ley por el delito de lesa humanidad. Hace siglos hemos vivido en tranquila paz con sacerdote, Obispos, curas y con las madres del pueblo de Catahuasi, que cientos de años nos han visitado.

UN POCO DE HISTORIA

Durante la Colonia las Parroquias de Víñac, Huangáscar y otras de la zo-na sur de Yauyos, perteneció a la Diócesis de Ayacucho y a la Archidiócesis del Cuzco, por esta razón los sacerdotes, curas llegaban de ese lugar lejano a celebrar misas en las fiestas patronales, bautizar a niños, unir en matrimonio a los jóvenes y celebrar misa de difuntos.

Estos misioneros de Dios, dejaban su lugar de residencia y caminaban días, semanas por senderos peligrosos, cruzando punas inhóspitas y desola-das, cordilleras cubiertas de nieves perpetuas, soportando el frío penetra en la carne como estiletes filudos, remontar las lagunas de Warmicocha y Chuncho, descansar en Santa María y descender a la quebrada “Auquichanka”, para llegar a nuestra tierra. Todos lo recibíamos con los brazos abiertos

Al crearse la Prelatura de Yauyos y Huarochirí, en 1945 automáticamente los pueblos de la zona sur pasaron a depender de esa institución. Entre el 14 y el 18 de mayo de 1947 se realizó el Primer Congreso Eucarístico Rural Inter Parroquial en Cachuy. El 2 de octubre de 1957 la Santa Sede desprendió las dos provincias de la archidiócesis de la capital peruana para erigirlas en Prela-tura Nullius, porque consideró hacer una labor directa, eficaz, verdadera, con-vertirla en una diócesis normal. Y el Papa encomendó esta tarea al Opus Dei fundado por el siervo de Dios Mns. Josemaría Escrivá de Balaguer que recibie-ra de la Santa Sede la Prelatura Nullíus en el Perú.

A partir del año 1961 al año 1971 llegaron de España un puñado de sacer dotes capitaneados por su Obispo don Ignacio-María de Orbegoso y Goicochea desarrollando su misión pastoral entre las gentes más pobres de Huarochirí y Yauyos, postergadas por el aislamiento de siglos. Entonces arriban sacerdotes: Plácido Olivares, de Segovia; Hipólito Sánchez, de Guadalajara y José Pérez de Palencia. Ya estaba en el Perú el P. Esteban Puig en Pacarán, el P. Manuel Lema Martínez y el P. Agapito Muñoz en Víñac y Huangáscar igual el Padre Enrique Pélach, el P. Juan Gonzáles y el P. José Maestre.

Estaban hace tiempo en las dos provincias de Lima los sacerdotes: el P. Jesús María Sada, en Huarochirí, el P. Feliciano Muñoz que atendía Langa, el P. José de Pedro en Matucana, capital de provincia igual que el P. Alfonso Fernández y el P. Ricardo, que atendía la quebrada de Santa Eulalia, pero vi-vían en el pueblo de Ricardo Palma. La zona del distrito de Quinches y sus al-rededores era atendida por el P. Felipe Sanz y el P. Vicente del Val. Entre el año de 1968- 1973 llegó a Víñac el Padre Julián Herranz, quien además fue profesor en el Colegio Nacional Mixto “Santiago de Víñac”, después se trasladó a la zona nor oeste de Yauyos: Quinches, Huampará, Huáñec, San Joaquín.

Muchos eminentes sacerdote, obispos desfilaron por la Cuatricentenaria iglesia de Víñac, pero a ninguno de ellos se le cruzó por la mente, derruir el templo donde se guardan las reliquias más valiosas de cientos y cientos de a-ños. Muy por el contrario, los deterioros que sufrían las paredes por el mal tra- tos de años de existencia, erosionadas por acción de las lluvias, vientos, otros fenómenos naturales, mandaron repararlas, pintarlas, remediarlas, asegurar las puertas centenarias y enderezar una de las torres inclinadas. Y nuestro templo remozado, otra vez lucía orgulloso con sus siglos de existencia.

CONSTRUCCIÓN DE LA IGLESIA

El virrey don Francisco de Toledo en sus cinco años de viaje por todo el Virreinato vio la necesidad que en los pueblos de mayor densidad poblacional se construya una Iglesia. Y por esos años se descubre en Víñac, yacimientos de minas de plata y mercurio. Los españoles fundaron su emperio de riqueza en este rincón del Perú, transportando los minerales en cientos de miles de au-quénidos y acémilas hacia Chincha, embarcarlas en el puerto Tambo de Mora; y la otra vía era por Huangáscar, Llangas tambo, el valle de Lunahuaná llegan-do al puerto Cerro Azul, embarcar con destino a la Ciudad de los Reyes.

Dicen los historiadores que Víñac, no es ni la sombra de aquellos años de bonanza económica, de época felices, de días gloriosos donde la plata era su principal mineral de exportación. Claro está, que este mineral se extrajo de épo cas pre-inkas, pero fue durante el coloniaje que cobró mayor importancia dando buenos quintos al rey. Y la construcción de la iglesia se debe al esfuerzo de los mineros y de aborígenes que trasladaron cientos de piedras talladas del Sitio Arqueológico de Wiñacc-cancha, que una vez destruido el templo, la gente se arrancharon para llevárselas a su domicilio, igual con las maderas talladas im- portada de Nicaragua y Guatemala.

El templo entre escombros se halla como un gigante herido de muerte y los autores de este delito, todavía nada hacer por levantarlas a pesar que ya pasaron más de medio año. Las autoridades y algunas personas que dicen ser “importantes” guardan un silencio cómplice, esperando que el dinero caiga del cielo. Ellos están acostumbrados exigir coimas de las autoridades, más aun del alcalde, sino amenazan con la revocatoria. Felizmente son pocos, pero ya la población lo tiene plenamente identificado. Son, con dijo un gobernante es el perro del hortelano, no come ni deja comer; es decir no trabaja ni deja trabajar.

La fiesta del Patrón Santiago se acerca aceleradamente, el templo derrui-do, agoniza. Se resiste a ser sepultado. No halla una mano amiga que le diga como a Lázaro: “Levántate y anda”. El pueblo sollozante, incapaz, pasa y repa-sa por entre sus escombros viendo la iglesia en ruinas, mientras fariseos y eva ngélicos festejan y se regocijan en sus fiestas noctámbulas, diciendo ¡Aleluya!

CUNA DE SACERDOTES

Víñac, fue y es cuna de grandes sacerdotes que dieron gloria y honor al Centenario distrito. Ellos nacieron observando su cerro Wiñaccancha, bebiendo las cristalinas aguas del río Viñacmayo, viendo en cada amanecer salir el sol detrás del cerro “Orc’jon queñua”, respirando el aire embriagado de aromas de eucaliptos, retamas, floripondios y cientos de hierbas aromáticas. El primer sa cerdote que nación en 1916 fue el Padre Manuel “Nongo” Gamarra Cortijo (Hoy radicado en Costa Rica) hijo de los maestros Manuel Jesús Gamarra Rojas y de Teofila Cortijo Segovia.

Actualmente los hermanos el Padre Nelson y Noe Goicochea Madueño, hi jos de Leoncio Goicochea Palomino y Raymunda Madueño Ramos. El primero recibió la orden sacerdotal de las mismas santas manos del Papa Juan Pablo II el 29 de mayo de 1988. Actualmente se desempeña como Párroco Mayor de la ciudad de los “Pasos Libres”, Portal de Oro de la Libertad y representante legal del Colegio Parroquial “San José”, apoyado por el Estado Mayor del Ejército Ar-gentino y Delegado Diocesano Episcopal de Educación. El segundo es Párroco de la provincia de Matucana, Lima.