miércoles, 23 de diciembre de 2009

ALCALDE DE YAUYOS Y SU JEFE DE REGISTRO CIVIL INVOLUCRADOS EN FALSO MATRIMONIO SON DENUNCIADOS

Por: Eladio Quispe Muchotrigo.
Francisco de Borda Rodríguez Alonso de nacionalidad española, ha demandado por ante el Juzgado Mixto de Yauyos, la Nulidad del Matrimonio con Doña Luz Marissa Ortíz Díaz, por las causales de falta de voluntad del agente, por adolecer de simulación absoluta y por no revestir la forma prescrita bajo sanción e nulidad; la misma que se realizó en la Municipalidad Provincial de Yauyos, con fecha 11 de agosto de 2009 inscrita en el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil y en los Registros Civiles de la referida comuna.

Señala el demandante, que conoce desde hace dos años y medio aproximadamente, a través de su actual pareja Rosario Celia Falconi Alvarado, que también lo era en ese entonces.

Agrega que al regresar al Perú el 22 de junio del año en curso, a las dos semanas, su pareja se incorpora a su centro de labores en el Instituto Superior Pedagógico de Yauyos, y la demandada que labora en dicha institución como secretaria, comenzó a presionarlo sobre la posibilidad de un matrimonio simulado, lo que fue negado. Ante ello, Luz Marissa Ortiz Díaz continuó presionando con el argumento de que luego del ficticio matrimonio, podría viajar a España en búsqueda de trabajo, en donde se realizaría el divorcio y luego de ello, el demandante se podría casar con su pareja Rosario Falconi.

Posteriormente, la demandada invita Rodríguez Alonso a una fiesta de cumpleaños de un familiar en la ciudad de Lima, donde curiosamente se encontraba un funcionario de la Municipalidad Provincial de Yauyos con el Libro de Matrimonios.

“Acudí sólo, en la fiesta había abundante bebida, y como no bebo habitualmente me embriagué rápidamente, circunstancias que fueron aprovechadas por Luz Marissa y este funcionario de la Municipalidad de Yauyos Manuel Gutiérrez Serrano para hacerme firmar el Acta de Matrimonio; que solicito sea anulado” señala en su denuncia.

Agrega además “Al despertarme al día siguiente, aún me encontraba en la casa donde se realizó la fiesta y la demandada me comunica que estábamos casados, lo que me causó gran sorpresa, pues yo n me acordaba de nada al respecto, pero ello me dijo que no me arrepienta y por este acto ella me iba a gratificar con dinero, acto que me indignó y le respondí que no quiero ningún dinero y que este hecho lo iba a denunciar si es que ella voluntariamente no lo anulara”.

Señala además que al constatar que no existía la voluntad de anular el acto matrimonial, se formuló la denuncia correspondiente. Posteriormente, tomó conocimiento que uno de los documentos probablemente firmados en la noche narrada, fue el formato de solicitud de trámite para matrimonio que no tiene sello de recepción de mesa de partes, tampoco existe el certificado de salud de los supuestos contrayentes, ni la partida de nacimiento, así como que el supuesto certificado de soltería no es válida para un ciudadano extranjero, pues se requiere de un certificado de soltería emitido por el país de origen y visado por el Consulado del Perú en España tanto en la partida de nacimiento como en el certificado de soltería; además de ello no existen publicaciones en el diario ni en el lugar de publicaciones de la municipalidad, con todo lo que se prueba que el matrimonio no se realizó bajo la formalidad requerida para la validez respectiva.